Actividades y Propósitos específicos

El propósito de la Cátedra Nineveh es apoyar a personas, empresas e instituciones relacionadas con la causa asiria, a través de la transferencia de conocimiento generado en universidades y centros educativos reconocidos.

Para el cumplimiento de los fines descritos, se realizarán las siguientes actividades:

Para la promoción del legado asirio, la Cátedra de Nineveh organizará, como mínimo, un congreso internacional anual para tratar temas directamente relacionados con la causa asiria, con el objetivo de arrojar luz sobre cuestiones lingüísticas, históricas y étnico-sociales. La razón de ser de esta iniciativa radica en la clarificación de los conceptos que han dividido al pueblo asirio al dar más peso a su afiliación religiosa que a su identidad nacional y étnica.

Gracias a las donaciones, organizaremos seminarios, simposios y congresos internacionales, a los que invitaremos a expertos en los campos ya expuestos: lengua, historia y cultura asirias. La realización de estas actividades conlleva gastos inevitables que el Presidente de Nineveh sufragará si tiene las contribuciones externas necesarias.

Entre 2020 y 2021, la Cátedra de Nineveh convocará a los intelectuales asirios, especialmente a los académicos especializados en historia e idioma, para un primer congreso internacional que se ocupe de la identidad, el idioma y la historia de los asirios.

Para hacer posible o participar en estos eventos, no dudes en contactarnos o ayudar al proyecto con tus donaciones.

Entre los objetivos de la Cátedra de Nineveh tienen mucha relevancia los proyectos de investigación sobre la historia, la lengua y la literatura asirias. Dichos proyectos serán dirigidos por especialistas asirios. La razón de esta decisión estriba en el hecho de que la historia asiria, al igual que su lengua, literatura y legado en general, han sido transmitidas desde una óptica académico-religiosa, que no refleja la realidad histórico-socio-lingüística-literaria del pueblo asirio.

Gran parte de este legado ha sido estudiado sin reflejar las realidades histórica, lingüística y social del pueblo asirio. Al haber centrado la mayor parte de los trabajos de investigación en el fenómeno religioso, los campos de trabajo han tenido un sesgo considerable en detrimento de la realidad histórica asiria. La inmensa mayoría de los académicos utilizan estos equívocos histórico-lingüístico-sociales porque no disponen de unos trabajos mejor investigados y elaborados sobre el legado asirio a lo largo de su larga historia desde una visión más global.

Las circunstancias y desastres históricos han impedido al pueblo asirio formar sus propios equipos de investigación en todos los campos que una nación necesita para cultivar su legado y adaptar su realidad existencial a los tiempos actuales. La inmensa mayoría de las naciones entienden y definen el pueblo asirio en el contexto exclusivamente religioso y no como una entidad nacional que engloba, como cualquier otra nación, todos los elementos étnicos, históricos, lingüísticos, religiosos, socio-políticos y económicos. En nuestra opinión, la falta de estos aspectos que constituyen un pueblo en su contexto nacional no han sido aplicados al pueblo asirio.

Se han elaborado de forma individual algunos trabajos de investigación, pero no han tenido una repercusión a nivel internacional, ni han llegado a provocar la curiosidad del mundo científico, responsable de cambiar los tópicos, la visión anticuada o reorientar la percepción distorsionada de la realidad. Es imperativo reescribir la historia asiria y, quien mejor lo puede y debe hacer es quien la conoce y la siente suya.

Parece ser que el caso de los asirios constituye una excepción única en la historia, pues definen un todo que no se ajusta a la realidad global, a un pueblo con su propia idiosincrasia, una nación diferente, con su propia lengua, dispone de un territorio nacional desde milenios y una nación que ha contribuido tanto a la humanidad. Sin embargo, hoy, muy pocos, la reconocen como tal. Es de justicia histórica que el pueblo asirio sea reconocido como una nación a la que se arrebató la tierra, aniquilando a su pueblo en varias ocasiones y ahora le quieren privar el derecho de existencia, por los cambios e intereses socio-políticos de Oriente Medio.

Mesopotamia es tierra de los asirios, es su hábitat natural, pero los intereses económicos y religiosos les han privado de sus derechos como pueblo, por no haberse defendido con las armas, como han hecho el resto de pueblos de la zona. Nadie reconoce a Asiria como nación, con su territorio natural e histórico, por haber cedido ante las pretensiones territoriales de los kurdos, los árabes, los turcos y los iraníes. Así, se ha llevado a cabo una pérdida progresiva de poder del pueblo asirio que los ha abocado al desamparo y a la pérdida de derechos legítimos. La ignorancia sobre su realidad etiológica e histórico-religiosa los ha identificado diversos términos: “nestorianos, jacobitas, caldeos, siríacos, sirianos, cristianos árabes, cristianos turcos, cristianos persas», y desde hace poco también «cristianos kurdos”.

Al negarles su verdadera identidad asiria, su carácter étnico-nacional e histórico-lingüístico se ha hecho un daño difícilmente reversible. Nadie cambiará la historia de un pueblo si él mismo no intenta defender su derecho de existencia y su legado. Los asirios hemos mirado siempre qué nos dan los demás, padecemos un complejo de inferioridad tremendo ante otros pueblos. Hemos dejado el destino y el devenir del pueblo asirio en manos ajenas quienes, aunque han ayudado a no enterrar la memoria, no han ayudado ni contribuido a la reconstrucción como pueblo y como nación.

Los intelectuales asirios formados en los distintos campos (ciencia lingüística, histórica, literaria, socio-política) tenemos la obligación moral de trabajar conjuntamente para esta causa casi perdida. Sería una injusticia tremenda, y algo imperdonable para los expertos, no salvar el legado asirio en todas sus vertientes para ayudarlo a reconstruirse como pueblo y como nación, así como hacer posible la progresiva recuperación de su territorio, respetando los derechos de los pueblos vecinos. Para conseguir estos objetivos, los intelectuales asirios deben ponerse a trabajar para dar a conocer la verdad y la realidad histórica de esta gran nación. Para ello hacen falta unos trabajos de investigación serios y rigurosos. Ha llegado la hora de que el mundo entero vea y entienda las realidades histórica, étnica y socio-lingüística transmitidas por los especialistas asirios.

En pocas palabras, debemos entender la historia asiria desde la óptica asiria. Esta es la razón del proyecto de investigación que la Cátedra de Nineveh pretende lanzar y desarrollar.

Contribuir a la investigación

Para ello hacen falta fondos y apoyo económico. En primer lugar, por parte de la comunidad asiria a nivel mundial, pues se trata de un trabajo de investigación que requiere dedicación plena para acometer trabajos de investigación, en un primer momento, en historia, lengua y literatura. Si disponemos de fondos, se lanzarán tres proyectos de investigación de forma inmediata sobre la historia asiria, que van desde la caída de Nineveh y primeros siglos de la era cristiana hasta la época moderna; y sobre la lengua asiria moderna. Como fruto de dichas investigaciones se publicarán los resultados en dos volúmenes sobre historia antigua, un volumen sobre la historia moderna y dos volúmenes complementarios a la gramática de la lengua moderna Asiria. Dichos Trabajos estarán dirigidos por Prof. Dr. Nicholas Al-Jilo, Prof. Dr. Sargon Donabed y Prof. Dr. Efrem Yildiz. Cada uno de los directores de dichos proyectos contará con un grupo de investigadores quienes elaborarán una memoria descriptiva para cada uno de los proyectos mencionados.

Según los fondos que la Cátedra de Nineveh consiga, se lanzarán proyectos de investigación, cuyos resultados se publicarán tanto en papel como en formato digital. Bajo forma digital aparecerán en la plataforma virtual de la Cátedra de Nineveh. Cada uno de esto proyectos tiene que contar con una dotación económica para que los investigadores dispongan de medios razonables para su investigación, cuya duración no debe exceder los tres años, a partir del momento de la concesión del proyecto.

La aportación asiria servirá para constituir los grupos de trabajo y posteriormente lanzar los proyectos de investigación, que deberán buscar otros medios a través de solicitudes de proyectos de investigación que muchos organismos públicos y privados del continente europeo o americano ofrecen. Hay fondos de Erasmus + o de la Unesco que fomentan el estudio de las minorías o lenguas en peligro de desaparición. Pero los grupos de investigación tienen que demostrar que han promovido iniciativas que necesitan continuidad y por ello financiación progresiva.

 

La actividad docente de la Cátedra Nineveh tiene dos prioridades como punto de partida: la enseñanza presencial en la Universidad de Salamanca y la enseñanza en línea que permitirá a la nueva generación asiria perfeccionar sus habilidades lingüísticas a través de cursos de idiomas específicos que la Cátedra Nineveh ofertará.  Habrá, como punto de partida cursos planificados para los niveles inicial y avanzado. Dependiendo de la demanda, se crearán grupos de estudiantes de acuerdo con las edades de los interesados. Estos cursos serán impartidos por profesores capacitados en la lengua y métodos pedagógicos que el siglo XXI requiere de los centros educativos públicos y privados. En cuanto a la formación del talento asirio a nivel académico en lengua, historia y cultura, debe tenerse en cuenta que esta formación requiere medios financieros para garantizar la formación equilibrada de la futura generación asiria.

Todo esto servirá para garantizar el desarrollo adecuado de los proyectos y actividades que la Cátedra de Nineveh llevará a cabo una vez que hayamos asegurado un mínimo de ingresos a través de las comunidades asirias de todo el mundo.

Como aparece en los objetivos de la Cátedra de Nineveh, una de sus iniciativas principales será la formación y preparación de un grupo de asirios en los distintos campos ya mencionados. Hay que crear escuela para asegurar la continuidad de la transmisión del legado cultural asirio. Para ello, es imprescindible una dotación y concesión de becas para talentos de la nueva generación asiria que mantendrá vivo el proyecto de la reconstrucción de la causa asiria. La intención de la Cátedra de Nineveh es formar en los próximos 10 años una media de 20 especialistas en los siguientes campos: lengua, historia y literatura.

Según disponibilidad de fondos, se dedicarán los medios económicos para formar de forma gradual y progresiva un grupo de jóvenes asirios que alcanzarán el nivel de doctorado, para luego ser enviados a destinos donde hay una comunidad asiria y un centro de formación académica, desde donde se cultivará el legado lingüístico, histórico y literarios de los asirios.  Para ello, harán falta, en el caso de la Universidad de Salamanca, unos 20.000 Euros anuales por persona que incluyen: inscripción, alojamiento, manutención y una pequeña dotación para la compra de libros y primeras necesidades.

Para llevar a cabo estas actividades de manera seria y profesional, la Cátedra de Nineveh debe tener, al menos, un presupuesto anual, la mitad del cual se dedicará a becas para jóvenes asirios que quieran capacitarse en su formación lingüística, histórica y sociocultural del legado asirio. Por lo tanto, dos talentos asirios comenzarán a estudiar en la Universidad de Salamanca, preferiblemente para el grado o a nivel de doctorado en lengua, historia o literatura asirias. Estas becas se otorgarán mediante un contrato y condiciones de compromiso para que el candidato después de su formación tenga que contribuir a la causa asiria al menos 10 años.

Mientras los formamos, también prepararemos el terreno para que cuando terminen su formación, puedan desarrollar sus actividades académicas e investigadoras en la Universidad, donde hay una comunidad asiria. Nuestros contactos académicos, en este caso de la Universidad de Salamanca, con aquellas universidades cuya ciudad cuenta una comunidad asiria, proporcionarán a los candidatos el acceso y la oportunidad de desarrollar lo que han estado investigando a nivel de doctorado.

Debemos aprender a invertir nuestros recursos de manera eficiente en aquellos centros donde hay una comunidad asiria en la diáspora o en nuestra patria. Para garantizar que los recursos financieros de la Cátedra de Nineveh se gestionen de manera correcta y transparente, la Universidad de Salamanca utilizará los mismos mecanismos que ha aplicado a las otras cátedras. Existe un control riguroso sobre los ingresos y los resultados que se pueden consultar en la plataforma virtual de la Universidad de Salamanca.

En consecuencia, las mejores prácticas de las instituciones europeas de educación superior, todo lo que se invierta en la Cátedra Nineveh, se utilizará única y exclusivamente para los fines que persigue. Del mismo modo, los contribuyentes serán informados con el informe anual para saber en qué y para qué fines se ha utilizado el capital aportado.